EXPERIENCIAS DE LABORATORIO


OBSERVACIÓN para este web site

Esta es una selección orientada a mostrar el descubrimiento y monitoreo del Pulso Respiratorio. Primera gráfica en la historia, el día 17 de Julio de 1978, así como su análisis e interpretación inicial


Animal de experiencia: perro de 20 Kg. Detector hídrico de variaciones de presión. Registrador de variaciones de presión. Respirador artificial.

 

Experiencia # 4.- Se practicó toracotomía en el sexto espacio intercostal D. del perro de la experiencia, (anestesiado con pentobarbital sódico) anteriormente laparoromisado y se colocó un balón detector de presiones en el espacio pleural, así como un tubo de goma, para eliminar el aire del neumotórax producido…..

Experiencia # 5. El perro se halla ya casi totalmente recuperado del neumotórax operatorio….

Experiencia # 6. Suministra la más importante observación de la serie, aunque ella era de esperarse en la secuencia de las experiencias realizadas desde la primera parte de este libro; marca un hito histórico, al mostrar gráficamente por primera vez, que los pulmones en su inspiración o inflación generan una fuerza expansivo hacia su periferia, que impulsa a las paredes de la caja, las cuales habrán de informar a sus centros nerviosos para la correlación de acciones reflejas, con cuya resultante se generará y propagará una onda dinámica en la forma en que lo venimos desarrollando a lo largo de este libro, lo que constituye el eje central de toda nuestra exposición.

 

Fig. 11. Fila D. Después de la eliminación del neumotórax. Gráfica de los efectos de la respiración automática a nivel del espacio pleural D. Ritmo 20 res/min. Pulso: 80 c/min.

 

La fig. 11, fila D, muestra la gráfica obtenida al cambiar la conexión del aparato registrador, del balón colocado en el hipocondrio derecho, al anclado en el espacio pleural, a nivel del sexto espacio intercostal, cuando practicamos la toracotomía, y una vez eliminado en su totalidad el neumotórax provocado (la velocidad del aparato es de 40 cm/min, y el ritmo respiratorio actual es de 20 resp/min, con un ritmo cardíaco de 80 pulsaciones/min, lo que significa 4 pulsaciones o sístoles cardíacos por acto ventilatorio pulmonar). La onda principal, la cual corresponde al impulso producido por la acción ventilatoria pulmonar, inflación-deflación, se halla decapitada en estas gráficas, por estar calibrado el aparato para un rango de presiones de menor intensidad, la que veníamos utilizando para detectar las presiones a nivel abdominal, pero analizando la parte presente, se puede observar:

1 . Que la vertiente ascendente de la onda principal (onda ventilatoria pulmonar, detectada en su periferia, a nivel pleural) correspondiente a la inflación pulmonar o inspiración, es muy empinada, apenas tiene unos milímetros de inclinación.

2 . La vertiente descendente de la onda, que se inicia con una caída simétrica a la vertiente ascendente, se ve pronto modificada por una onda secundaria, seguida de otra y otra más, perfectamente identificadas en la segunda onda principal de la serie.

 

Fig. 13.- Continuación. Cambios de velocidad de la cinta ……Fila C cambio de calibración del aparato: 10 mm, 0 10 cm. agua. Muestra la onda en su integridad. Amplitud máxima: 34 cm de agua.

 

En la fig. 13, fila C, se ha variado la calibración del aparato registrador, con el objeto de dar cabida a la onda respiratoria en toda su amplitud (calibración: 10 mm =10 cm de agua) Ahora aparece por primera vez en estas gráficas, y por primera vez en la literatura universal, la onda de presión determinada por la acción mecánica de la respiración, detectada en el lugar de la impulsión producida por la expansión pulmonar, aparece por primera vez en nuestra gráfica la cúspide de esa onda (antes decapitada), siendo de observar que en todos los complejos se aprecia una muesca, tanto en la vertiente ascendente como en la descendente (simétricas, marcadas con sendas flechas en el complejo 1) las cuales limitan como un casquete, que corona a la cúspide de la onda ventilatoria.

 

INTERPRETACION

El balón intrapleural detecta las variaciones de presión, a nivel del espacio virtual pleural, generadas por la acción expansivo de los pulmones a ese nivel, durante cada ciclo respiratorio……

Cada onda respiratoria o "complejo respiratorio" se halla compuesto por dos elementos de frecuencia diferentes, por lo que se pueden diferenciar; estos son:

1. Una onda principal que abarca toda la extensión del acto o ciclo respiratorio y que correspondea la inflación-deflación de la gran masa pulmonar, con exclusión de la zona respiratoria propiamente dicha o zona alvéolo-capilar.

2. Otras ondas de menor amplitud y duración, en número de cuatro para la gran mayoría de los complejos de esta experiencia, a veces cinco, y que corresponden a la inflación-deflación de los complejos alvéolo-capilares o respiratoria propiamente dicha, cuya frecuencia está determinada por el ritmo cardíaco (aquí ha quedado enunciado una diferenciación funcional entre una zona de almacenamiento aéreo y una zona respiratorio propiamente dicha, o de utilización de aquel aire almacenado). De estas ondas, una, la primera del complejo respiratorio, se halla siempre "coronando" al complejo, por lo que se erige en representante de la unidad de comando que rige la función compleja de la respiración, comando vagal cardio-neumo-entérico en sus territorios de influencia. Esta primera onda se produce justamente al terminar la impulsión inspiratoria o inflación pulmonar, en el preciso instante en que se iniciaría el cambio de dirección de las fuerzas generadas por la inflación pulmonar, de allí que la nueva fuerza, originada por la expansión alvéolo-capilar, se sume a la anterior, sobre la cual cabalga; esta onda se puede identificar en todos los complejos respiratorios que aparezcan completos en nuestras gráficas, son absolutamente regulares en su manifestación gráfica, por lo que nos permiten calcular con absoluta aproximación (al menos para este momento de nuestros conocimientos, en que se enuncia por primera vez en la historia), la magnitud de esa fuerza y la duración de su acción y reacción en esa área vital de la economía del ser, y de cuyo equilibrio tensional permanente depende la función normal cardio-respiratoria. Figs 14 y 15

 

Fig. 14. Gráfico de la onda o pulso respiratorio pulmonar (detectado a nivel pleural) a) cuesta ascendente corresponde al tiempo inspiratoriio; b) Cuesta descendente. Corresponde al tirmpo expiratorio; el vérice, marcado con dos flechas, corresponde a un pulso respiratorio alvéolo-capilar.

 

Fig.15. Gráfico de la "onda uno" o pulso alvéolo-capilar del primer ciclo que corona a la onda ventilatoria.En la cuesta descendente se observa la "onda dos", de casi idénticas características morfológicas. (Ampliación de la parte superior de la fig. 14)

 

Nuestros cálculos, resultados de las mediciones en ejemplos tomados en todas las gráficas de este capítulo, nos permiten señalar desde ahora, una variación de presión a nivel alvéolo-capilar, que para el perro de nuestra experiencia fluctuó entre seis y diez centímetros de agua, entre las condiciones extremas de anestesia tranquila, con respiración libre; y con asfixia provocada por cierre parcial de la cánula traqueal con respiración libre; y con asfixia provocada por cierre parcial de la cánula traqueal.

 

La onda siguiente, que desde antes hemos llamado dos (2) o segunda, es también constante en las gráficas, aunque su aspecto varía en relación a las condiciones tensionales en los pulmones, más allá de la zona alvéolo-capilar, sobre la cual se apoya; pero así como podríamos presumir sin dejar dudas, que para el corto período de tiempo de un cielo respiratorio, todas las sístoles cardíacas son idénticas y por lo mismo su manifestación en el complejo alvéolo-capilar es también semejante, es de esperar que esta onda segunda, en su efectividad, dentro de su entorno pulmonar, sea también semejante, aunque las mismas condiciones tensionales del entorno no les permitan manifestarse en idéntica forma en la periferia pleural. Siguiendo la secuencia de las gráficas, el lector podrá observar, que cuando esta onda se manifiesta en su máxima amplitud, es de igual intensidad que la onda uno correspondiente, lo une puede tenerse como pauta para un antejuicio teórico, al menos hasta que logremos perfeccionar el método que nos permita captarla con identidad en todos los complejos.

Las ondas tres (3) y cuatro (4) se producen en la segunda mitad de la deflación pulmonar, lo cual se traduce en una tensión pulmonar en el entorno alvéolo-capilar, que no le permite a los fenómenos mecánicos del intercambio gaseoso, hacerse patente en la integridad de su onda, ésta queda oculta, total o parcialmente. Fig.16

 

Fig. 16. Ampliación fotográfica de un pulso respiratorio pulmonar, tomado de la figura 11, fila D. El vértice de la onda se halla decapitado, corresponde al primer pulso alvéolo-capilar; las otras inflexiones completan los cuatro ciclos alvéolo-capilares contenidos una onda respiratoria al ritmo de 80 pulsaciones cardíacas por minuto y 20 respiraciones min.

 

Por una generalización lógica, podemos prejuzgar que estas dos últimas ondas, de las cuales conocemos un componente siempre igual en todas ellas (el componente capilar), sean también iguales a las anteriores en su efectividad mecánica, lo que parece demostrarse más adelante, con las posibilidades de que hoy disponemos.

Con el objeto de hacer algunas consideraciones sobre los períodos de tiempo en que se suceden los importantísimos fenómenos que venimos estudian~ do, he escogido una onda respiratoria cualquiera de la gráfica, habiendo recaído mi escogencia sobre la identificada en la fig. 1 3 fila D, onda 4, sobre ella he trazado cuatro líneas verticales y paralelas, marcadas 1, 2, 3 y 4, para limitar los espacios que en el tiempo ocupan los siguientes hechos: fig. 18.

 

Fig. 18. Ampliación fotográfica de una onda respiratoria, tomada de la fig. 13, fila C, con cuatro rayas verticales trazadas por el autor para mostrar los períodos en que se suceden los diferentes acontecimientos que inciden en la morfología dinámica de la onda respiratoria tóraco-cardio-pulmonar.

1. El espacio comprendido entre las dos primeras líneas, de unos 2.5 mm está ocupado por una cuesta ascendente que se extiende desde el final del complejo precedente, hasta el punto en que se inicia el primer complejo alvéolo-capilar y corresponde a la inspiración o inflación pulmonar.

2. El espacio siguiente, comprendido entre la segunda y tercera línea, está ocupado por los dos primeros complejos alvéolo-capilares, fácilmente evidenciables en las gráficas.

3. Finalmente, el espacio limitado entre las líneas 3 y 4, es igual en extensión al anterior y estaría ocupado por los otros dos ciclos alvéolo-capilares, de cuya existencia ya conocemos, pero que en muchas gráficas sólo uno de ellos se hace evidente, el cual podemos identificar como el cuarto, por su ubicación; el tercero es sólo evidente en muchas de estas gráficas, por el vacío aparente que deja su ocultamiento dentro de las condiciones de presión propias y las del entorno pulmonar, para ese momento del ciclo respiratorio.

En todas las gráficas, las dos primeras ondas son precisas, pero ahora ha quedado evidenciada la existencia plena de los cuatro ciclos alvéolo capilares (para este ritmo) del mismo modo que el hecho de que su manifestación formal en la onda respiratoria, cabalgando sobre la onda ventilatoria, depende sólo del gradiente presional en que se halla sumergida la unidad alvéolo-capilar, con su tensión propia, gradiente que se establece entre la masa pulmonar, más allá de la "zona respiratoria", sujeta ahora a una fuerza de reacción que se dirige hacia el hilio pulmonar y la zona de menor resistencia que va quedando en la periferia pulmonar, adherida a la cara interior de la caja torácica, por medio de las dos superficies pleurales. Aquí se cumple el principio de una membrana capaz de vibrar, lo hace a su máxima intensidad cuando las presiones a cada lado de ella son iguales.

 

ANALISIS DEL TIEMPO EN QUE TRANSCURRE UNA ONDA 0 COMPLEJO VENTILATOIRIO (en la tig. 18, ampliación de la fig 13, a una velocidad del registrador de 40 mm/min=6.6 mm/seg.).

Ritmo cardíaco = 80 pulsaciones/min. una pulsación = 0. 7 5 seg.

Ritmo pulmonar = 20 respiraciones/min. un ciclo resp. = 3. seg.

De acuerdo a los cálculos aritméticos, un ciclo respiratorio habrá de ocupar en la gráfica un espacio de 3 x 6.6 = 19. 8 mm.

Los cuatro ciclos cardíacos o alvéolo-capilares compren didos en un cielo respiratorio, habrán de ocupar en la gráfica: 0. 7 5 x 6.6 x 4 = 19. 8 mm.

Los resultados teóricos conducen al hecho de que el ciclo respiratorio debe ocupar 19.8 mm de la gráfica, lo que corresponde al hecho práctico si medimos la onda desde la iniciación del primer ciclo alvéolo-capilar, dejando fuera el tiempo inspiratorio, esto es, medimos el espacio entre las líneas verticales 2 y 4.

El espacio comprendido entre las líneas 1 y 2 se agrega al espacio correspondiente a los cálculos teóricos, él mide 2.5 mm, equivalente a un tiempo de 0. 3 7 seg, por lo que podemos concluir que 0.37 segundos es el tiempo en que se lleva a cabo la inspiración o inflación pulmonar, tiempo que precede a la primera inflación alvéolo-capilar y que identifica una vez más a la inspiración como un tiempo y acto de almacenamiento a presión del volumen de aire corriente, produciendo un impulso, necesario para su propio almacenamiento en la capacidad ofrecida, al mismo tiempo que es la medida de- la necesidad de impulso físico para garantizar la efectividad de los juegos de fuerza que concurren en los cuatro ciclos alvéolo-capilares contenidos en aquel, y es también la medida de la demanda de energía dinámica que ha de ser distribuida en forma programada por todo el organismo, en el cumplimiento de la función del Sistema Dinámico Orgánico Vital. También es el tiempo inspiratorio, dentro de la sincronía del sistema, el tiempo necesario para que el estímulo de la rama pulmonar del vago determine el cumplimiento del complejo de acciones preparatorias para que se cumplan sin obstáculos, los fines perseguidos en el intercambio gaseoso atmosférico a nivel alvéolo-capilar y más allá en todo el organismo.

Este tiempo inspiratorio se cumple durante un intervalo que separa al último ciclo alvéolo-capilar del complejo que le sigue inmediatamente y lo hace en un período de tiempo extra (con respecto al múltiplo de los ciclos cardio-pulmonares medible en la gráfica y no comprendido en el resultado que arrojan los cálculos aritméticos), por lo que habría que hacer la rectificación correspondiente y agregar a los cálculos anteriores, que sólo comprenden el tiempo respiratorio alvéolo-capilar, el que ahora conocemos como tiempo inspiratorio, medido en la gráfica y que es de unos 0.37 seg., para obtener el valor del tiempo del ciclo pulmonar de 3.37 seg.

Queda claro que la función respiratoria alvéolo capilar se cumple en el período de deflación pulmonar y que durante la primera fase o inspiratoria, el fenómeno que se lleva a cabo es el de la generación de un impulso dinámico que responde a la demanda orgánica, informada por los baro-receptores a través del Sistema Nervioso Central que a su vez ordena la amplitud del impulso ventilatorio. Ahora bien, ese impulso primario tiene relación con las necesidades vitales a nivel celular y sus transportaciones adecuadas, denominador común para la determinación del ritmo cardíaco y por ende del ritmo respiratorio alvéolo-capilar comprendido en el ciclo ventilatorio pulmonar, por lo que sus impulsos se agregan al ventilatorio, sumando sus magnitudes y ampliando la longitud de la onda primera sobre la cual cabalgan.

De lo hasta aquí expuesto resulta evidente que el tiempo inspiratorio de 0.37 segundos, en su relación con los ciclos alvéolo-capilares, es un tiempo extra de preparación, para que los fenómenos propios del intercambio gaseoso puedan llevarse a cabo y posiblemente se genera de una diferencia de conducción de las fibras pulmonares del vago, con respecto a las cardíacas, o más probablemente resulta del tiempo necesario para que el corazón responda al estímulo sincrónico y el primer contingente hemático llegue a los capilares alveolares. En cualquier caso se evidencia que los fenómenos de intercambio gaseoso se cumplen durante el tiempo de deflación pulmonar hasta hoy conocido como espiración y que por constituir ello una incongruencia semántico-fisiológica, se impone un cambio de denominación para el tiempo de tan importante acontecer, y no debe ser otro que el del mismo acontecer, por lo que se impone el nombre de tiempo o fase de la respiración alvéolo-capilar o simplemente "fase respiratoria".

Si consideramos que durante ese período respiratorio se llevan a cabo cuatro ciclos alvéolo-capilares (para este ritmo relativo) habremos de concluir, con los conocimientos hasta ahora adquiridos, que un ciclo alvéolo-capilar dura 1/4 de un ciclo ventilatorio, igual a 0,75 seg., y utiliza 1/4 del volumen corriente, por lo que haciendo una nueva relación, ahora con el volumen corriente representado por V. C. podremos concluir que en un ciclo respiratorio alvéolo-capilar se utilizan

V.C / 4 cc. de aire durante 0.75 seg. (el V.C es fácilmente calculable con un espirómetro) para producir un impulso dinámico agregado al impulso ventilatorio, con su efecto de propagación universal consiguiente, al mismo tiempo que localmente toma la cantidad de oxígeno necesario para satisfacer la demanda orgánica y recibe el anhídrido carbónico que la sangre acarrea, producto de las combustiones efectuadas durante el período correspondiente al cielo alvéolo-capilar anterior (supuesto condiciones fisiológicas sin acumulación de metabolitos) por lo que se evidencia igualmente que en un ciclo respiratorio alvéolo-capilar se realiza la síntesis vital del pasado hacia el futuro, de la vida material vivida en los precedentes 0,75 seg., con la vida material por vivir en los próximos 0.75 seg. Síntesis del tiempo en el vivir material que sólo tiene un estrecho margen de actividad, limitada, lo que hace de los hombres entes iguales en sus necesidades materiales.

A los pulsos u ondas secundarias, manifestación de la acción mecánica que se lleva a cabo a nivel del "complejo anatomo-fisiológico alvéolocapilar" hemos de llamarlo "PULSO U ONDA ALVEOLO-CAPILA.R", símbolo mecánico de los fenómenos de la respiración propiamente dicha, o intercambio gaseoso efectuado en la zona respiratoria o alvéolo-capilar, en tantas cuotas como lo determine la relación del ritmo vagal cardio-pulmonar.

A la onda principal englobante, producida por la inflación-deflación pulmonar, habremos de llamarla "PULSO U ONDA VENTILATORIA", teniendo siempre presente que para identificarla en forma pura, habremos de "decapitar" al complejo total respiratorio y reducir la cuesta descendente a una cuesta simétrica a la ascendente, ya que todo lo demás corresponde a la acción mecánica alvéolo-capilar.

A la onda o complejo total, manifestación dinámica de la suma de factores concurrentes al hecho físico de un ciclo respiratorio tóraco-cardio-pulmonar o simplemente ciclo respiratorio, habremos de llamarlo "COMPLEJO RESPIRATORIO", significando con ello que ese complejo es la manifestación de los dos componentes dinámicos más sobresalientes del ciclo vital: el componente ventilatorio pulmonar y el componente respiratorio alvéolo-capilar.

El componente alvéolo-capilar coincide con las sístoles cardíacas comprendidas en el ciclo ventilatorio, siendo ellas mismas un elemento determinante en la generación del componente alvéolo-capilar, a los cuales se debe que la caída presional respiratoria se haga más prolongada y ello evidencia además que la expansión de la cestilla alvéolo-capilar ejerce en el espacio alveolar, al expandirse, una fuerza aspirante que favorece la expansión de los gases desde la cavidad de los sacos y conductos alveolares hacia los alvéolos y de éstos hacia la sangre, en su fase ascendente (inspiración alvéolo-capilar) y la expulsión fuera del alvéolo en la caída diastólica, asistida por la retracción elástica de los tejidos (espiración aIvéolo-capilar); y esto a su vez hace evidente que el cielo ventilatorio pulmonar comprende varios ciclos respiratorios alvéolo-capilares, lo que a su vez permite concluir que el ciclo ventilatorio pulmonar, con su volumen corriente, suministra la cantidad de aire necesaria para oxigenar los contingentes hemáticos del número de sístoles comprendidas en aquel ciclo, mientras que el volumen residual es el garante de que los pulmones se hallen a un nivel de distensión sobre el cual se ejerce la función, sin esfuerzo agregado al necesario para la exigencia de la vida en cada ciclo ventilatorio y es a su vez la consecuencia de que los pulmones se hallen "armados" adheridos físicamente a las paredes de la caja torácica continente, ya que la fuerza de adhesión capilar, favorecida por el gradiente de presión negativa, es mayor que la fuerza de retracción pulmonar (elasticidad pulmonar) por lo que los pulmones y su caja continente son una unidad funcional indisoluble, y se desplazan paralelamente gracias a la acción complementaria coordinada dentro de la programación del Sistema Dinámico Orgánico Vital.

Por otra parte, la regularidad que observamos en la serie de ondas de presión de nuestros gráficos, indica que el receptor de impulsos de nuestra experiencia se encuentra sometido a idénticas condiciones de presión, en cada momento similar del ciclo vital, representado en el ciclo respiratorio y traduce el hecho fundamental de que los pulmones, como Víscera que es, gobernada, por lo mismo, por el Sistema nervioso autónomo, se expande primariamente hacia la periferia, por lo que transmite a las paredes de su cala continente un impulso (registrado por el aparato), por el cual se expandirán secundariamente las paredes, cargándose de energía potencial, para luego manifestarse en su propia identidad, como ya ha sido descrita en otra parte.

Durante la deflación pulmonar (conocida como espiración), el detector de presiones se encuentra Iiberado de la fuerza expansivo de los pulmones contra las paredes de la caja, ha comenzado la retracción, de alli la caída brusca que se iniciaría si no concurrieran otros factores, justamente los ciclos alvéolo-capilares que generarán cuotas de impulsos que retardarán la deflación pulmonar para hacer posible la utilización del aire almacenado, durante los ciclos cardíacos comprendidos en aquel gran ciclo ventilatorio, bajo el ordenamiento vagal y en síntesis del hombre y el mundo, representados ambos en sus leyes comnes, el Mundo, en su forma más simbólica, por la fuerza gravitacional que suministra el impulso primario y un volumen de oxígeno que aquel, el Hombre, representado en su propia síntesis vital, simbolizada cíclicamente en el acto respiratorio, como lo venimos estudiando y que evidencia la dependencia indisoluble del hombre con respecto a su mundo (sin el auxilio de medios culturales), por lo que la Independencia del Hombre es Inter-dependencia con el mundo y le obliga a su conservación como especie proyectiva, que creo el más perfecto de los seres posibles.

Una vez conocida la significación genérica de estas gráficas, que traducen la más hermosa concurrencia de presencias identificadoras de la "Razón Vital", nos corresponde pasar al estudio cualitativo, valorativo de aquellas presencias que hemos señalado y que ahora conoceremos mejor.

La medición de la intensidad del impulso en la cordenada máxima del complejo respiratorio, efectuada en una serie extensa de complejos, nos permite anunciar un rango de presiones que varió de 3 0 a 3 5 cm de agua, para las condicio~ nes de nuestra experimentación, con respiración libre del animal y la máxima intensidad, para las condiciones artificiales de asfixia provocada, que alcanzó a 50 cm de agua, lo que amplía el antes señalado rango de presiones de 30 a 50 cm de agua, entre las condiciones extremas obtenidas y ello establece una capacidad potencial para el stress (valorada a nivel del espacio pleural), de 20 cm de agua.

Ya hemos adelantado la observación de que la amplitud del complejo respiratorio es la suma de la amplitud del impulso rentilatorio más la amplitud del impulso de la primera onda alvéolo-capilar, por lo que, habiéndoles identificado, podemos medir sus magnitudes en el gráfico, y ello nos arroja los siguientes resultados:

1. La amplitud del impulso ventilatorio varió entre 24 y 40 cm de agua.

2. La amplitud del impulso alvéolo-capilar varió entre 6 . y 1 0 cm de agua.

El hecho de que estos impulsos se hagan manifiestos en todos los complejos respiratorios y de que puedan ser cuantificables, siendo similares en todos los pulsos que correspondan a condiciones análogas de experimentación, pero diferentes cuando varían las condiciones, dentro de un rango que ya conocemos, nos obliga a estudiar las posibles relaciones de esas variaciones y para ello hemos seleccionado una serie extensa de ondas, correspondientes a condiciones diferentes de la experiencia; de ellas analizaré a continuación algunas, y sólo a título de ejemplo:


Fig. 13, fila C, complejo 1.
Valor de la ordenada máxima del complejo respiratorio = 35 cm de agua
Valor de la ordenada máxima del pulso alvéolo-capilar = 7 cm de agua
Valor de la ordenada máxima del pulso ventilatorio = 28 cm. de agua
Relación P. alvéolo-capilar /P. ventilatoria = 7/28 = 1/4

(Siguen otros ejemplos…)

1/4 es una constante para la relación P. máx. alvéolo-capilar / P. máx. ventilatoria, en todos los complejos de nuestra exl>eriencia, para las condiciones de nuestra experimentación (ritmo relativo cardio-respiratorio de 80/20 = 4), lo que nos permite concluir que la relación constante P. alvéolo-capilar /P. ventilatoria es la inversa de la relación constante Ritmo cardíaco/ Ritmo ventilatorio.

Como ya conocemos que el ritmo cardíaco determina el ritmo respiratorio alvéolo-capilar, uno por uno, podemos reemplazar el concepto ritmo cardíaco por el de ritmo respiratorio alvéolo~capilar, con el objeto de ajustar nuestra terminología a lo que ahora estudiamos, que es la relación existente entre los pequeños ciclos respiratorios alvéolo-c-apilares y el ciclo ventilatorio pulmonar y así podemos establecer que la relación Ritmo respiratorio alvéolo-capilar / Ritmo ventilatorio pulmonar = Constante (en nuestro estudio 80/20 = 4).

Ahora podemos declarar que la relación de presión alvéolo-capilar / presión ventilatoria pulmonar es igual a la inversa de la relación del ritmo alvéolo-capilar / ritmo ventilatorio pulmonar y anunciarlo como un índice que nos permita calcular, indirectamente, el valor de la presión alvéolo-capilar, conociendo el valor de la presión ventilatoria pulmonar.

Como el fenómeno nuevo que hemos descubierto e identificado en estas páginas, con nuestro estudio metódico, es el ciclo respiratorio alvéolo-capilar y hemos demostrado que mantiene su igualdad consigo mismo en todos los complejos generados en situaciones similares, hay que atribuirle la significación de Unidad Respiratoria, tanto más cuanto es relacionable con la unidad Pulso Cardíaco, en la consecución de su función común, cuyo nombre hemos compuesto con el de sus participantes en el PULSO RESPIRATORIO ALVEOLO-CAPILAR y que esa unidad lleva a su destino los aportes requeridos por la respiración tisular, en contingentes que ahora podemos conocer mejor, al ir descubriendo la intimidad del suceder en esta unidad respiratoria alvéolo-capilar.

El propósito anunciado arriba, nos permitirá a su vez individualizar, cada vez más nítidamente, una UNIDAD DINAMICA COMPLEJA, integrada en el ciclo ventilatorio pulmonar, el cual genera un impulso dinámico de importante magnitud, generador de una onda, la cual será mantenida y prolongada por las cuotas de impulsos de los ciclos respiratorios alvéolo-capilares que se agregan a aquel impulso primario para configurar la gran onda que hemos demostrado es la responsable de la efectividad de la función respiratoria tóraco-cardio-pulmonar y que en su propagación universal será la unificadora de las funciones vitales bajo el comando del S.N.C. sobre la organización de nuestro Sistema Orgánico Dinámico que cada vez definimos mejor.

Un impulso constante debe ser el resultado de una causa que tiene valores constantes, por lo que hemos de pensar en los factores concurrentes a esta identidad que venimos estudiando, tanto en el impulso ventilatorio pulmonar, como en el alvéolo-capilar, bajo condiciones semejantes; estos factores esí:

1. El IMPULSO VENTILATORIO es el resultado del choque de una masa de aire a la que llamamos Volumen Corriente (V.C.), inyectado por el automatismo ventilatorio, a una velocidad determinada; por lo que podemos analizar los diversos factores concurrentes a la generación de aquella onda de presión.

1. 1 Volumen de aire corriente (masa)

1. 2 Velocidad de inyección

1. 3 Impulso inicial

El volumen de aire corriente (V.C.) ya lo sabemos, es la masa de aire inyectada en cada ciclo ventilatorio, variable según la demanda orgánica.

La velocidad de inyección o de la inspiración, estaría dada por la relación espacio/tiempo, considerando que el impulso inicial sea siempre idéntico.

El espacio es la distancia recorrida por el móvil, en este caso masa gaseosa, y lo podemos medir desde las fosas nasales hasta la periferia pulmonar, por lo que constituye una constante (límite anatómico).

El tiempo de la incursión es el requerido para que el estímulo nervioso determine la acción física de contracción-relajación que producirá la progresión de la corriente de aire a lo largo del espacio anatómico (constante). Aquellos fenómenos fisiológicos tienen una duración constante, por lo que el tiempo inspiratorio podemos considerarlo teóricamente constante, este hecho y su valor lo hemos determinado prácticamente en las gráficas, las cuales arrojaron un valor de 0.37 segundos.

El impulso de inyección inicial estaría dado por el grado de retracción elástica a que fue llevado el tejido pulmonar y de la caja, como consecuencia del acto ventilatorio anterior, el cual está en relación con la demanda orgánica, y directamente con el volumen corriente (variable). El factor elástico es una constante para el individuo sano promedio que constituye nuestro prototipo.

Del análisis precedente se desprende que habrían dos variables capaces de determinar la magnitud del impulso ventilatorio, pero esas dos variables, volumen corriente e impulso inicial, se reducen a una sola si recordamos que el volumen corriente depende del impulso inicial, y éste es determinado por el volumen corriente del ciclo precedente, por lo que su interrelación nos permite decidirnos por una sola de ellas y como la más evidente y fácil de cuantificar es el Volumen Corriente, lo tomaremos como la única variable de la cual depende el impulso ventilatorio automático, y esto nos conduce a una posibilidad práctica de enorme importancia: si experimentalmente medimos el volumen corriente en toda la gama de demandas, con la ayuda de un espirómetro, y con nuestro procedimiento determinamos simultáneamente el valor del impulso máximo a nivel pleural, podremos elaborar una tabla de presiones que corresponda a los diferentes volúmenes inspirados y :así podremos conocer en la clínica el valor probable del impulso ventilatorio pulmonar, que multiplicado por la inversa del Indice del Ritmo alvéolo-capilar / Ritmo ventilatorio, nos arroja el valor del impulso alvéolo-capilar y así podremos seguir inquiriendo sobre las funciones vitales menos conocidas hasta ahora.

 

INDICE VOLUMETRICO:
alvéolo-capilar / ventilatorio pulmonar

La relación o Indice de volumen en cada ciclo respiratorio alvéolo-capilar respecto del volumen corriente pulmonar, en la respiración automática, es deducible con el siguiente razonamiento: Hemos concluido arriba que el valor de los impulsos ventilatorio y alvéolo-capilar eran determinados por el valor del Volumen corriente (V. C.) y así pudimos establecer el INDICE DE PRESION que era igual a la inversa de la constante del ritmo, por lo que si los volúmenes de aire determinan las presiones respectivas, el índice de volumen tendrá el mismo valor y es por lo tanto igual a la inversa de la relación del ritmo respiratorio / ritrno ventilatorio, en nuestro ejemplo 1/4.

 

INDICE DE TIEMPO

También podemos deducir un índice de tiem po para la respiración alvéolo-capilar, el cual también es igual a la inversa del ritmo respiración alvéolo-capilar / ritmo ventilación pulmonar.

Cada uno de estos índices tiene una relación directa con el ritmo respiratorio alvéolo-capilar / ritmo ventilatorio que es una constante para cada circunstancia particular, por lo que también aquellos son relacionables entre sí, ya que todos tienen de común el ser la inversa de aquella constante, con la cual habrá que multiplicar el valor de la especificidad del índice, para el acto ventilatorio, si queremos conocer el valor aritmético que corresponde al ciclo respiratorio alvéolo-capilar y en general podemos enunciar un Indice respiratorios ventilatorio, igual a la inversa de la constante del Ritmo respiratorio / ritmo ventilatorio que determina la relación de cada uno de los componentes comunes en los dos ciclos.

 

ANALISIS DEL ACONTECER FISICO EN EL ALVEOLO

Ya conocemos, a través del estudio y deducción de los diferentes índices que hemos hecho, que en condiciones similares y estables, los ciclos respiratorios alvéolo-capilares son físicamente iguales y tienen una relación constante con los ciclos ventilatorios pulmonares dentro de los cuales se desarrollan, lo cual ahora nos parecerá evidente; vamos a analizar otro acontecer físico, ahora propio de la función alveolar que también nos parecerá evidente:

Si como sabemos, todos los ciclos alvéolo-capilares son físicamente iguales dentro de iguales condiciones, y ello se evidencia en la igualdad de sus pulsos como lo hemos estudiado, habremos de pensar que cada coordenada que tracemos en sitios análogos de la onda será igual, y por lo tanto, los fenómenos que suceden en cada momento también lo serán, y por lo mismo, como cada coordenada es diferente, con respecto a las otras del mismo ciclo, es lógico pensar que hay un acontecer dinámico que las determina y que es un proceso, con un comienzo y un fin; veamos los factores constantes y las variables que determinan estos hechos que en definitiva son el desarrollo de la función respiratoria o intercambio gaseoso alvéolo-capilar.

1. El factor capilar es constante en la totalidad del ciclo, para todos los ciclos, variable en cada momento, como se deduce de la onda de presión sanguínea, de la que depende.

2. La capacidad alveolar es anatómicamente constante, varía fisiológicamente en cada momento del cielo, de acuerdo a su contenido gaseoso.

3. El volumen alveolar es siempre variable para cada momento del ciclo, igual en la totalidad del ciclo y tiene una relación constante con el Volumen corriente pulmonar, en todo momento lo hemos visto como el factor más determinante de los cambios dinámicos y el agente de ellos, en la esfera en que discutimos, por lo que es obligante volver a nuevas consideraciones sobre él.

4. La temperatura alveolar también cumple con una variación a lo largo del ciclo, y una constancia para todos los cielos.

La igualdad de los factores concurrentes en la integridad del cielo, nos informa de la regularidad de las funciones vitales simbolizada en la unidad del recambio y manifestada en la regularidad de la onda.

La permanente variación cíclica de los factores en estudio, le atribuyen el papel del propio acon- tecer físico en el alvéolo, para determinar en cada instante un grado diferente de actividad, representada en una coordenada diferente de la onda.

El volumen corriente ha sobresalido siempre como el protagonista más destacado de los hechos en estudio, y ahora también parece serlo, ya que es él el que intercambiará sus elementos componentes con la sangre, pasará por espacios de diferente temperatura, se sentirá aspirado o comprimido de acuerdo a las capacidades alveolares que se le ofrezcan, cederá o tomará humedad de acuerdo también a las necesidades, lo que define un nuevo índice, el de la capacidad alvéolo-capilar en relación a la capacidad funcional que he preferido llamar renovable, y que se identifica con el volumen corriente máximo posible; ese índice, como todos los anteriores, es la inversa de la relación del ritmo alvéolo-capilar/ritmo ventilatorio cuando se hace una serie de respiraciones forzadas, por lo que ahora definimos la CAPACIDAD TOTAL ALVEOLAR como el Volumen corriente máximo multiplicado por el índice drjl ritmo alvéolo-capilar l ventilatorio, para esas condiciones lo que hace la capacidad alvéolo-capilar una función de la capacidad de renovación pulmonar (capacidad funcional),

Todos los hechos funcionales y anatómicos que hemos relacionado y valorado como índices, determinan cambios físicos, movimiento molecular, choque de partículas, impulsos, translación de elementos, y ello constituye el hecho físico de la respiración alvéolo~capilar en relación a la ventilación pulmonar y ambas coordinadas por el S.N.C. en relación a la función vital del organismo todo, por lo que aquel aparente desorden es el mejor ejemplo del orden de la naturaleza que se impone inalterablemente, el mejor ejemplo de 1,a libertad natural, que se le concede hasta a las partículas materiales, pero en una armonía de interdependencia que define la libertad natural.

Con estos análisis y conclusiones, hemos también de pensar en que en cualquier intento racional de llevar a cabo una respiración asistida, debemos imitar a la naturaleza, si queremos evitar efectos desagradables o indeseables, de una técnica no fisiológica. El conocimiento de los índices que hemos estudiado en este capítulo, así como la elaboración de una tabla de valores de las relaciones a que nos referimos, dan la clave para una atención Racional.